El líder que sirve en la sociedad democrática

ImagenCuando hablamos de liderazgo hay algunas nociones que todos compartimos: el líder tiene iniciativa, gestiona, motiva, se coloca al servicio de un logro común, tiene una visión de largo plazo, interpreta o contiene los intereses de su grupo, de su comunidad. Pero en la práctica encontramos una pluralidad de formas de ejercer ese liderazgo.

El paradigma del liderazgo del siglo XX es el del liderazgo jerárquico, vertical, paternalista o autoritario, que necesita un sistema de mandos, de control. Este liderazgo se ejerce cuando las instituciones son débiles y todo se concentra en una sola persona. Existe también un modelo burocrático o administrativo, un poco más abierto, más respetuoso de las instituciones, pero que no se propone un objetivo de cambio, sino que sólo administra.

Por el contrario, el liderazgo que nosotros proponemos es el liderazgo democrático, transformador, proactivo, un liderazgo que sirve en la política. Que construye futuro, que moviliza a los ciudadanos, que respeta a las instituciones, que genera conciencia, que amplía derechos, que promueve mayores grados de libertad, de autonomía de las personas, que construye ciudadanía. Que no sólo logra resultados, sino que además ayuda a crecer a las personas, las empodera. Porque un líder no existe solo, no está aislado: el liderazgo es eminentemente social, se realiza con otros.

El líder que sirve es un ciudadano más, lleva una vida normal, vive cerca de la gente y comparte sus problemas cotidianos.

En la Argentina actual no es fácil encontrar liderazgos de éstas características. Un rasgo cultural que atraviesa a todas nuestras organizaciones es una idea vieja de la democracia donde prevalece la confrontación, donde hay ganadores y perdedores, donde es todo o nada. Por el contrario, el líder en las sociedades modernas debe tener una habilidad para escuchar, para establecer un diálogo sincero, verdadero. Sin negar las diferencias, que enriquecen, debe encontrar los puntos de acuerdo, construirlos, porque en definitiva eso hace que los procesos históricos avancen y crezcan.

Son esas las cualidades de un líder que sirve. No tiene que ser perfecto, no tiene que ser un santo, sino una persona común, honesta, que se esfuerza por ser cada día mejor y por transmitir su compromiso a los demás.

6 pensamientos sobre “El líder que sirve en la sociedad democrática

  1. nada mas acertado a lo que una sociedad necesita… “simplemente” personas con vocacion de servicio, solidaridad y entrega ….ese es el poder mas verdadero. Me gusto mucho la reflexión… pero mucho mas me gusta que las personas que de alguna manera referencian el partido politico al cual una (yo) y todos los que elegimos acompañar, tengan estas ideas!y tengan la capacidad de aplicarlo, no dudo que sea tu caso. Sos un muy buen ejemplo de verdadero liderazgo. felicitaciones.

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