Porqué soy socialista

Recuerdo: hace algunos años, junto a compañeros de militancia

Pertenezco a la generación de los 70, la de quienes nos iniciamos en la política en un momento de mucha efervescencia, no sólo en la Argentina, sino en toda América Latina. Particularmente, tenía ya una inclinación hacia el socialismo por la formación familiar, mis padres eran librepensadores de izquierda y me inculcaron esos valores en el análisis de la realidad social y política de aquellos tiempos. Por ello, también tuve un fácil acceso a una abundante literatura pude leer siendo muy joven. Luego ingresé en la Facultad de Ingeniería en 1973, y en ese año se produjo un hecho que me movilizó: el golpe de Estado en Chile y el suicidio de Salvador Allende, en un escenario de resistencia al avance de la dictadura militar. Un acto heroico sin dudas, pero además de gran dignidad política. Me sentí convocado por las manifestaciones que se llevaron adelante, que fueron masivas en la ciudad de Rosario, y allí tomé contacto con algunos compañeros que estaban militando en el Movimiento Nacional Reformista. A partir de ese momento me sumé a participar de la agrupación que teníamos en la Facultad y también al Partido Socialista Popular, recientemente creado, en 1972.

Las lecturas por aquellos años tenían que ver fundamentalmente con algunos clásicos del marxismo y también con la literatura nacional, porque una de las improntas que introdujo Guillermo Estévez Boero fue la generación de un vínculo entre esas dos corrientes de pensamiento: leíamos a Arturo Jauretche, a Scalabrini Ortiz, a Puiggrós y a muchos de los intelectuales que habían analizado la cuestión nacional y los fenómenos populares, particularmente en la Argentina. También analizábamos y reflexionábamos sobre la Reforma Universitaria, lo que representó ese movimiento como expresión política de los jóvenes.

La formación militante no solamente tenía que ver con la teoría o la lectura, sino que mucho vino también de la experiencia práctica en la actividad política, que básicamente es una actividad de liderazgo. Porque en definitiva, el que asume un compromiso político, está asumiendo una responsabilidad de liderazgo sobre las personas que están a su alrededor. Sobre los estudiantes, si somos militantes en un centro de estudiantes, o sobre la comunidad en el caso de quienes tienen responsabilidades de gobierno. Esa tarea de construirse, de hacerse como líder político, es una tarea de aprendizaje que se hace desde joven y que muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de poder llevar adelante.

Desde aquellos años 70, evidentemente, la realidad ha cambiado y con ella los desafíos de la izquierda en el mundo. La experiencia nos ha enseñado que los obstáculos son grandes. Pero creo que nunca se debe perder esa especie de candor, de ingenuidad inicial con la que se asume la actividad política, pensando que no hay límites, creyendo que el cambio y la construcción de un mundo de justicia, de libertad y de igualdad es posible y está cerca. Después, con los años, la tarea se revela bastante más difícil, los obstáculos son grandes. Sin embargo, no hay que perder ese impulso que los jóvenes tienen naturalmente.

Hoy la lucha por el socialismo implica un profundo análisis, una tarea de reflexión sobre la realidad actual, sobre los nuevos desafíos de la izquierda en el mundo. Se requiere asumir los fracasos, las limitaciones y frustraciones que ha tenido la izquierda en América latina y Europa; para avanzar definitivamente en un modelo mas humano, alternativo al capitalismo. Por ello, nuestro desafío de hoy consiste en volver a imaginar ese horizonte, tener la convicción de que es posible y así avanzar en el camino de la construcción de una sociedad de justicia, libertad e igualdad. Las metas no han cambiado y hoy, contamos con más medios.

Hoy ser socialista no sólo sigue teniendo sentido sino que vuelve, con más fuerza que nunca a plantearse como la única opción frente al fracaso del neoliberalismo y del populismo.

6 pensamientos sobre “Porqué soy socialista

  1. Gracias, Miguel, por compartir estas palabras. Tenes muchas razón cuando decís …”el que asume un compromiso político, está asumiendo una responsabilidad de liderazgo sobre las personas que están a su alrededor”…. Y para mantener ese liderazgo obviamente que es necesario analizar, reflexionar y volver a avanzar…
    No tengo dudas que podremos construir la argentina, NUESTRA ARGENTINA, con justicia, libertad e igualdad. Saludos!!!

  2. Miguel, desde ya mi respeto y admiración por tu transparencia y claridad política y, sobre todo, por tu esfuerzo y perseverancia a lo largo de todos esos años para lograr un nivel de competencia que pocos han logrado. Has demostrado que se necesita gente comprometida y buenas intenciones para llega a ese país que todos queremos.
    Saludos!!!

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