12 de Agosto: Día Internacional de la Juventud

“… ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica” 

Salvador Allende
Juventudes_2El pasado 12 de agosto todos los países del mundo conmemoramos el Día Internacional de la Juventud, recordando en esta fecha la realización en 1996 de la primera sesión del Foro Mundial de Juventud. Esta fecha señala el compromiso internacional con la construcción de igualdad de oportunidades para que todos los jóvenes sean protagonistas del presente y futuro de sus sociedades. En esta tarea son muchos los desafíos pendientes, y entre ellos, la Organización de Naciones Unidas ha destacado, para este año 2013, las complejas realidades de los movimientos migratorios de jóvenes.

Hoy los jóvenes representan casi un tercio de los migrantes internacionales. Estos movimientos migratorios albergan en su interior diversas situaciones, que se expresan en algunos casos en la vulneración de derechos por exclusión, pobreza, explotación o discriminación. Las realidades son múltiples aún dentro del mismo territorio de un pueblo o una ciudad, y así varían las oportunidades y barreras que enfrentan en la conformación de una ciudadanía plena. En nuestro país, según datos de la CEPAL, la población entre 15 y 29 años supera los 10 millones de personas, lo que significa cerca del 25% del total de habitantes. Al tiempo que representan el capital social más valioso, constituyen un sector vulnerable, atravesado -más allá del fenómeno de los desplazamientos- por problemáticas como la deserción escolar, el consumo de sustancias ilícitas, el embarazo adolescente, la violencia doméstica y la desocupación, por mencionar sólo algunos eslabones de la cadena que conforma un preocupante círculo de  exclusión.
Por ello, estos desafíos requieren de abordajes complejos e integrales que reconozcan lo particular dentro de lo universal, y que articulen en la construcción de políticas a diversas áreas y niveles del Estado junto a otros actores de la sociedad civil, vinculándolo a iniciativas regionales e internacionales. La existencia de compromisos y acuerdos como los alcanzados en el seno de Naciones Unidades son un paso importante en este sentido, pero requieren de voluntades y acciones concretas para su desarrollo, en cada territorio.
El socialismo ha expresado en sus posiciones políticas y en la gestión del Estado la convicción de que la juventud no es una etapa de la vida, una transición, sino una forma de comprender e interpelar al mundo. Esta mirada no es propiedad de un grupo etario, sino el tesoro más grande de todos aquellos que no dejan de soñar y luchar por ser protagonistas de un mundo distinto. Por eso los socialistas no pensamos políticas para jóvenes, sino que pensamos en una política con mirada joven. Sólo una acción política que sea capaz de sostener y recrear cada día el espíritu de la juventud, esa convicción de que la política es la herramienta para la transformación, podrá plasmar en pequeños pasos el camino hacia un mundo en el que todos los jóvenes sean sujetos plenos de derecho.
Hoy es imprescindible que todos los argentinos y argentinas recuperemos para la política el espíritu fresco de la juventud. Necesitamos poner en juego la fuerza, la energía, la convicción transformadora, la voluntad de ser protagonistas y de ser parte de los cambios de la sociedad. Así podremos poner en marcha el motor fundamental del cambio, de la construcción de un país más democrático, con genuina participación, con verdadera equidad social, con más igualdad.

 

 

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