Continuidad y Alternancia en Democracia

Blog_DemocraciaEn la democracia, los ciudadanos tienen la opción de decidir a través del voto la continuidad o la alternancia de los proyectos políticos. Ninguna de las dos cosas es buena en sí misma, son opciones que sólo la voluntad popular puede adoptar, en la medida en que se respeten siempre las reglas del juego: normas constitucionales, leyes electorales, límites a la reelección indefinida, entre otras.

Una editorial reciente de un reconocido periodista de la ciudad – hoy en Buenos Aires- y también otros análisis que suelen hacerse, establecen una especie de semejanza entre procesos políticos que lograron obtener un fuerte respaldo popular durante algún tiempo para luego terminar agotándose, mostrando la necesidad de un cambio de proyecto, una alternativa política. Ponen como ejemplo al kirchnerismo, que claramente exhibe hoy su desgaste y su incapacidad para renovarse, realizar una autocrítica y rectificar el rumbo. Como conclusión de ese análisis se sugiere que, de igual manera, en Rosario el socialismo o el Frente Progresista, después de 24 años de gestión, tendría que seguir el mismo camino que los otros casos señalados.

Sin embargo, una lectura más acertada de la realidad, nos permite advertir las diferencias que existen entre un proyecto y los otros y encontrar los motivos por los cuales el modelo Rosario ha logrado mantener el respaldo ciudadano de manera sostenida y, por lo que indican las encuestas, lo seguirá haciendo en las próximas elecciones.

La duración de los procesos políticos no tiene una medida preestablecida, depende de su vitalidad, de la capacidad de los liderazgos y de los equipos políticos para promover la renovación y la actualización en términos de objetivos y de propuestas, para lograr que esos proyectos sigan teniendo vigencia y el respaldo de la ciudadanía.

La alternancia en la democracia es una posibilidad para que los ciudadanos puedan optar y cambiar, pero también es una oportunidad para que puedan confirmar el proyecto político con el que están identificados.

Esto es lo que ocurre en la ciudad de Rosario, donde podemos observar la ratificación de un proyecto político que comenzó en 1989 y que ha tenido desde entonces un fuerte respaldo de la ciudadanía. Un hecho con muy pocos antecedentes en la Argentina de estas últimas décadas, el de una propuesta política de una coalición, como es el Frente Progresista, que logra este gran objetivo de tener continuidad en una dinámica de crecimiento y renovación permanente, de superación de objetivos y de metas, de recambio de figuras, de liderazgos y de equipos de gobierno. Y fundamentalmente, de reinterpretación permanente de los cambios en la sociedad y de las demandas de los ciudadanos.

Creo que este proceso que venimos construyendo, sin prisa pero sin pausa, constituye tal vez la experiencia política más singular y destacable en términos de resultados en nuestro país desde 1983. Probablemente, la única expresión política que ha surgido en la Argentina desde entonces con un fuerte perfil ideológico, que puede mostrar a la par de sus programas y propuestas, una exitosa y honesta tarea de gestión, coherencia en sus postulados teóricos y en sus acciones concretas, y por otro lado, un proceso continuo de desarrollo.

Hoy existe una demanda mayoritaria de los argentinos por un gobierno que pueda armonizar los principios republicanos de defensa de la democracia y las instituciones, con propuestas profundamente transformadoras para avanzar en la justicia social, en un escenario de mayor igualdad. Por ello, nuevamente los rosarinos y los santafecinos volverán a respaldar la propuesta del Frente Progresista, confirmando claramente que la ciudad y la provincia consolidan un rumbo político, que afianza su propuesta y se proyecta a nivel nacional.

Esto representa una gran responsabilidad, un enorme desafío para seguir estando a la altura de las demandas y expectativas de los ciudadanos. Se trata una vez más, como lo hemos hecho en oportunidades anteriores, de renovar nuestro proyecto a partir de nuestras convicciones y de las demandas de la sociedad. Estamos preparados para asumir el desafío, porque contamos con el compromiso y la experiencia, y también con el respaldo de los santafecinos para continuar construyendo la ciudad, la provincia y la nación que soñamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*