El gesto de un líder

miguel_lifschitz_prespectivablog_San_Martin_7El 17 de agosto conmemoramos un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. Líder político y militar excepcional, su figura tal vez sea la del prócer más completo de la historia argentina.

No sólo fue un estratega genial, cuya hazaña de cruzar la Cordillera de los Andes liberando a Chile y Perú es una de las epopeyas más destacadas en la historia de la humanidad. Fue además un gran gobernante, cuando tuvo la responsabilidad de ejercer el gobierno de Cuyo, demostrando su gran capacidad para organizar la comunidad, promover la economía, la agricultura, la industria, y desarrollar la educación. Y supo hacer esto, al tiempo que organizaba el ejército libertador, el más importante que se haya visto hasta ese momento en el Virreinato del Río de la Plata.

Como persona, el Libertador dejó la huella de un hombre íntegro, con convicciones morales y un comportamiento ético que ha sido ejemplo para las generaciones que lo sucedieron. Sus anécdotas de padre y abuelo, sus preceptos y máximas nos siguen emocionando y, con el correr de los años, permanecen como un modelo de vida que aún hoy nos inspira.

San Martín fue también un gran político, que entendía el juego de fuerzas e intereses que pugnaban en su tiempo, así como la realidad territorial del Virreinato, las provincias y la metrópolis.

De todos sus momentos, sus etapas y sus actos, aun considerando sus triunfos en la batalla y los momentos de mayor gloria, creo que el gesto que lo muestra cabalmente, el que expresa toda su grandeza y su profundidad de convicciones, es su renuncia en Guayaquil. En ese momento, estando en la cima de su poder militar y político, San Martín decide dar un paso al costado de manera voluntaria ante el general Bolívar, para dejarle a él la tarea de completar la independencia de América. En esa decisión queda plasmada su visión del poder, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para una meta superior. Fue así que supo ceder su lugar cuando vio que de este gesto dependía la liberación de América. Este sigue siendo un ejemplo de enorme fuerza, que se transmite a través de los años, y debiera ser una guía permanente para quienes tenemos responsabilidades importantes en el gobierno y la vida pública del país. El poder es un instrumento, una herramienta para lograr los mejores objetivos para el futuro de un pueblo, y de ninguna manera debe convertirse en una meta en sí mismo.

Un político ejemplar

miguel_lifschitz_perspectivablog_Alfredo_PalaciosEl 10 de agosto de 1880 nacía Alfredo Palacios.

Abogado.

Fue el primer diputado socialista de América Latina, y luego también Senador.

Es autor de la primera ley contra la trata de personas en el mundo.

En conmemoración de la sanción de la Ley Palacios, se estableció el 23 de septiembre como “Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres y Niñas/Niños”.

Fue uno de los principales promotores de la Reforma Universitaria de 1918, por lo que el Congreso de Estudiantes Latinoamericanos lo nombró “Maestro de América”.

Como Convencional Constituyente fue uno de los más destacados impulsores del Artículo 14 bis, emblemático decálogo de los derechos sociales garantizados por nuestra Constitución.

Con una mirada humanista y moderna, escribió sobre los eslabones más débiles de nuestra estructura social en obras como El nuevo derecho, Esteban Echeverría: albacea del pensamiento de Mayo, La miseria, y El dolor argentino.

Creó la cátedra de Legislación del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Buenos Aires.
Fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y rector de la Universidad de La Plata.

Luchó contra la explotación sexual y en favor de la equiparación de derechos civiles y políticos de las mujeres, con el reclamo del voto femenino a la cabeza.

Presentó más de ochenta iniciativas legislativas hasta 1965, año de su muerte, como la ley de trabajo femenino, el estatuto docente, el derecho al pago en moneda (en lugar de vales), y la ley de la silla para los empleados de comercio.

En la puerta de su domicilio, uns placa rezaba: “Dr. Alfredo Lorenzo Palacios. Atiende gratis a los pobres”.

Otra manera de ser un abogado exitoso.