Santa Fe necesita más ingenieros (*)

miguel_lifschitz_perspectivablog_ingenierosSi prestamos atención, todo es ingeniería en nuestra realidad. La ingeniería se encuentra presente en la actividad económica, en el mundo productivo, en la generación de energía, en el desarrollo de las infraestructuras. También hay ingeniería en el funcionamiento del Estado y la gestión pública. En lo personal, trabajé muchos años en mi profesión -como Ingeniero Civil– para luego, en las últimas dos décadas dedicarme a la gestión pública en el ámbito municipal, como ustedes saben. Lo cierto es que mi formación en ingeniería, esa cultura que uno adquiere tras su paso por la Facultad de Ingeniería, me ha sido de gran utilidad en mi tarea como gestor público. Me ha permitido darle una impronta de planificación, de ejecutividad y profesionalismo a la tarea de gestión. Imaginar proyectos y poder trasuntarlos y expresarlos en un programa de trabajo, aplicar mecanismos científicos de medición, monitoreo y evaluación de los proyectos, las obras y la organización del trabajo. En definitiva, aplicar la ingeniería como método ordenador en la gestión pública.

Nuestro desarrollo agropecuario demanda ingeniería, se necesita ingeniería también para la organización de la sociedad. El campo de la ingeniería es cada vez más vasto y por ello necesitamos profesionales especialistas: en las ramas más tradicionales que todos conocemos pero también en nuevos ámbitos que la economía moderna está requiriendo, que la realidad y los desafíos de la sociedad urbana también están demandando. El ámbito del urbanismo, por dar sólo un ejemplo, ofrece un campo propicio para su vinculación con la ingeniería, ya que nuestra formación nos prepara para pensar integralmente una ciudad, en tanto sistema complejo de múltiples variables interrelacionadas.

También creo que necesitamos ingenieros generalistas. Los médicos -después de los procesos de especialización que se han dado en el desarrollo de la medicina- han vuelto a recuperar la idea de un médico generalista, que es aquel que mira el panorama completo, abarcando la realidad en su conjunto con una idea precisa de las particularidades, aunque no es un especialista. Del mismo modo tenemos que recuperar este concepto en el ámbito de la ingeniería. De alguna manera, los viejos ingenieros civiles eran ingenieros generalistas. Y más recientemente, los ingenieros industriales también se han orientado a ese rol.

Vincular la ingeniería, relacionar las ciencias con la sustentabilidad, sin dudas es un tema estratégico  y de gran actualidad. Como señalaba antes, los ingenieros estamos prácticamente en todos los procesos económicos y productivos, involucrados de manera directa o indirecta tanto en el sector público como en el privado; y no hay ninguna duda que son estos procesos los que tienen más alto impacto, más responsabilidad sobre el medioambiente y los recursos naturales. Hemos descubierto en relación a nuestro planeta -quizás demasiado tarde- que si seguimos con este ritmo de consumo propio de los países desarrollados, con esta dinámica de aprovechamiento irracional de los recursos naturales, con esta lógica de despilfarro y pretendemos extender esos niveles de consumo a sectores cada vez más amplios de la población -como está ocurriendo de hecho en China, en India y en otros países de Asia y de África- seguramente alcanzaremos en breve un límite que resultará insalvable, porque la Tierra no resistirá ese nivel de utilización intensiva de los recursos y su impacto estructural sobre el medioambiente.

Por eso desde la ingeniería -desde la ciencia- podemos contribuir a pensar en clave de medioambiente y sustentabilidad, en un equilibrio con el desarrollo productivo, en una relación armónica con la satisfacción de las necesidades de las sociedades, de los seres humanos. Sin fundamentalismos pero con una mirada responsable, que nos permita recuperar el terreno perdido. Sólo de este modo podemos asegurarles a las futuras generaciones que van a poder aprovechar, vivir y disfrutar de la naturaleza, tal como lo hemos podido hacer nosotros. Más allá de las intenciones, los buenos deseos, los discursos y algunas leyes que en los últimos años han avanzado en este sentido, si no encontramos propuestas técnicas desde la ciencia y desde la ingeniería, perderemos una gran oportunidad, quizás la última, de revertir el deterioro progresivo del ambiente en que vivimos.

El compromiso de la ingeniería del futuro pasa por contribuir al desarrollo de energías que no produzcan impactos negativos sobre el medioambiente, energías con recursos renovables. Pensar también en una explotación razonable de nuestros recursos minerales, sin que eso signifique impactos irreversibles sobre el medioambiente, como está ocurriendo de hecho hoy en la mayoría de las explotaciones mineras y petroleras en la Argentina.

Es enorme la contribución que puede hacer la ingeniería acerca del modo de desarrollar una actividad industrial con valor agregado, que al mismo tiempo reduzca los impactos negativos sobre el medioambiente, que reaproveche los residuos, que recicle, que sea sustentable en términos integrales de desarrollo futuro. La ingeniería también es la llave para repensar la actividad agropecuaria, sin dudas uno de nuestros ejes económicos más importantes en la Argentina y particularmente en nuestra provincia de Santa Fe. El desafío pasa por lograr una actividad agropecuaria que sea compatible con el medioambiente, que no agote los suelos, que permita un uso adecuado del agua, que no promueva catástrofes como las que hemos tenidos en los últimos años por el escurrimiento de las aguas como consecuencia del mal uso del sistema productivo, el mal uso de los suelos. Son infinitos los campos de acción sobre los cuales la ingeniería tiene mucho que aportar.

El camino que tenemos por delante nos señala la importancia de unir el compromiso de los ingenieros -el trabajo de aquellos que van a intervenir sobre la naturaleza y sobre el sistema productivo- con la necesidad de velar por el medioambiente y la sustentabilidad; que no es otra cosa que la preocupación por nuestro futuro y el de nuestros hijos. La brecha entre nuestra realidad y el horizonte que queremos alcanzar es muy grande. Estoy seguro que -una vez más- la Ingeniería puede resolver la ecuación para volverse parte de la respuesta.

(*) En base a mi intervención en el Congreso Multidisciplinario de Ingeniería y Ciencia “Rompiendo Esquemas. Estrategias e Innovación para el Desarrollo Sostenible”, Organizado por la Agrupación 15 de Junio y la Facultad de Ciencias Exactas e Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario, el pasado 28 de octubre de 2014.

 

2 pensamientos sobre “Santa Fe necesita más ingenieros (*)

  1. El colegio de ing agronomos 1* circunscr lo invita para lunes 15 diciembre a partir 11,30 hs a compartir reunion, Rivadavia 1649 Santa Fe.. Gracias

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