Nuestro Norte

nuestronorteCuando revisamos el devenir histórico del desarrollo de nuestra provincia, se hace evidente que el Norte de Santa Fe ha sido olvidado por muchas décadas. Revertir esa realidad desigual es un proceso de largo aliento, se requieren políticas de estado sostenidas en el tiempo para dotar a esta región históricamente postergada de las infraestructuras necesarias para equilibrar un modelo de desarrollo que a lo largo de más de 150 años se ha inclinado hacia el centro sur de la provincia, amplificando las inequidades. Con la llegada del Frente Progresista Cívico y Social al gobierno provincial en diciembre de 2007, esta región recuperó la atención de una gestión que comprende que el desarrollo integral de todo su territorio es la clave del bienestar de cada uno de sus habitantes.

Hablar del desarrollo territorial en Santa Fe es hablar de su proceso de regionalización, impulsado desde 2008 como política estratégica. Esta provincia, que se cuenta en índices de producción, habitantes y extensión territorial entre las más ricas de Argentina, requería modernizar sus estructuras y releer en clave territorial sus potencialidades, para impulsar su desarrollo superando esquemas obsoletos. El proceso emprendido reinterpreta el territorio integralmente, identificando cinco regiones que expresan la diversidad y el potencial santafesino -al tiempo que su complejidad- a partir de un trabajo participativo y concertado, donde las marcas naturales del medio físico junto a las identidades sociales, culturales, económicas y productivas determinan unidades regionales que revitalizan las formas de encauzar el progreso.

En ese esquema, cinco ciudades son concebidas como motores de este nuevo escenario, verdaderas centralidades desde donde impulsar una agenda de transformaciones, a través de la integración de los territorios. Así los departamentos del Nor-este se agrupan en la Región 1 con cabecera en Reconquista, donde más de 230 mil personas habitan 37 comunas y municipios. El Noroeste y Oeste santafesino tienen en Rafaela el núcleo de la Región 2, conformada por 96 comunas y municipios con 284 mil habitantes. El Centro-este encuentra en la capital de la provincia el eje de la Región 3, concentrando más de 725 mil santafesinos residentes en sus 97 comunas y municipios. Al Sureste, Rosario es la centralidad de la Región 4, habitada por un millón y medio de personas distribuidas en 96 comunas y municipios. La punta de la bota, al Suroeste cuenta con Venado Tuerto como cabecera de un territorio que concentra casi 200 mil habitantes, en sus 36 comunas y municipios.

Esta nueva manera de entender el territorio y sus necesidades, adaptando la gestión provincial en consecuencia, implica la superación de una mirada obsoleta, aquella que concibe el entramado administrativo de la provincia casi exclusivamente como un andamiaje de distritos electorales. La regionalización y la descentralización iniciada en Santa Fe permite generar las mejores condiciones para el desarrollo endógeno, aquel que surge de los propios territorios cuando se los dota de las herramientas y se los apuntala en su accionar. Porque entendemos que sólo así se interviene estructuralmente en cada realidad regional.

En este esquema el Norte de nuestra provincia se vuele una prioridad, redoblando los esfuerzos de décadas pasadas para hacer efectivas obras de infraestructura para la provisión de agua, energía eléctrica, salud, educación y vivienda, junto a la promoción activa de políticas culturales, productivas y sociales. Una breve mención a algunas de ellas nos permite ilustrar la fuerte inversión ejecutada en los últimos años y el alcance de las mismas en esta parte de nuestra provincia. En términos de salud, se consolida por primera vez un entramado de efectores de baja y mediana complejidad a lo largo de su vasto territorio. Se encuentran en ejecución los nuevos Hospitales de Reconquista y Ceres, efectores clave para consolidar el nivel de baja y media complejidad en la región, que se sumarán a los hospitales ya terminados de Intiyaco y Las Toscas. Junto a ellos, se contabilizan tareas finalizadas de construcción y readecuación de 16 nuevos Centros de Salud para fortalecer la red de nivel primario de la atención, en las localidades de Margarita, Vera, El Araza, Avellaneda, Reconquista, Arroyo Ceibal, Paraje Las Claritas, Villa Ana, Villa Ocampo, Tacuarendí, Antonio de Obligado, El Rabón, Tostado, Nicanor E. Molina y Pozo Borrado, estos dos últimos centros actualmente en ejecución. El desarrollo de planes de loteos y viviendas también ha conocido un fuerte impulso en el norte santafesino a partir de obras finalizadas y en ejecución en Logroño, Villla Ocampo, Arroyo Ceibal, Tartagal, Intiyaco, Reconquista, Nicanor E. Molina, Berna, Malabrigo, Vera, Romang, Margarita y Calchaquí. Junto a estos avances, diferentes obras de provisión de energía eléctrica han beneficiado a las localidades de Tostado, Reconquista, Villa Ocampo y Calchaquí.

Pero sin dudas, cuando pensamos en este área de la provincia, la problemática del agua aparece en el primer plano de sus prioridades. Los Acueductos Norte Santafesino y Avellaneda-Reconquista representan la inversión en infraestructura más grande de la historia de la región, por un monto superior a los 245 millones de pesos. Las obras del Acueducto Norte Santafesino ya se encuentran licitadas, y en un plazo de 40 meses la obra beneficiará a las localidades de Villa Ana, Los Amores, Cañada Ombú, Garabato, Golondrina, Intiyaco, Colmena y Los Tábanos. Por su parte, el Acueducto Avellaneda-Reconquista, con su primera etapa en ejecución, alcanzará con sus servicios a más de 187 mil habitantes de nuestro norte. Para comprender la magnitud de estas iniciativas: el área global del sistema planificado abarca 12.200 km2 lo que representa cerca del 9% del territorio provincial. Junto a estas dos grandes iniciativas, en el Noroeste se destaca la ejecución del Acueducto a Cielo Abierto para Consumo Humano y Ganadero en Villa Minetti. Estas tres obras impactarán de manera estructural en las condiciones de vida y productivas de la región norte santafesina, donde las condiciones hídricas son críticas. Pero la agenda de trabajo en materia de provisión de agua potable no queda agotada allí. Se trabaja activamente en proyectos de menor escala, finalizados y en ejecución, que permiten garantizar en el corto plazo el acceso a este derecho mediante plantas potabilizadoras, readecuación de equipos, promoción de sistemas de ósmosis inversa y perforaciones en Alejandra, Margarita, Vera, Toba, Fortín Olmos, Garabato, Colmena, Intiyaco, Reconquista, Guadalupe Norte, Puerto Reconquista, Lanteri, Tartagal, Arroyo Ceibal, Villa Ana, Villa Ocampo, Villa Guillermina, Tacuarendí, San Antonio de Obligado y Florencia.

No basta con afirmar que queremos una Santa Fe más integrada. Desde hace más de siete años priorizamos recursos y ponemos manos a la obra para hacerlo posible, porque tenemos un Norte.

 

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