El Gobierno de las Ciudades como motor del cambio. Una visión progresista de la Gestión Local

miguel_lifschitz_perspectivablog_El_Gobierno_de_las_CiudadesLa experiencia realizada a lo largo de ocho años como Intendente, y de muchos años más en la gestión municipal de una gran ciudad como es Rosario, así como el haber conocido muchísimas otras experiencias de desarrollo local en distintas ciudades de la Argentina, de América Latina y de otras regiones del mundo, me han permitido observar no sólo el desarrollo de las ciudades, sino también su rol fundamental como factor de desarrollo de territorios más amplios que las contienen.

El ámbito local representa el espacio de mayor cercanía e intensidad en la vinculación entre el gobierno y la realidad ciudadana. La inmediatez territorial que se da entre la sociedad local y sus instituciones ofrece una oportunidad invaluable para llevar adelante políticas de desarrollo sustentables y con verdadera capacidad transformadora.

Es por eso que estoy convencido de que el futuro de nuestra provincia de Santa Fe, y el futuro de la Argentina, dependen en gran medida del éxito que tengan los gobiernos locales a la hora de planificar, de organizar y de gestionar el desarrollo urbano, el crecimiento económico y, fundamentalmente, la inclusión social. Porque las ciudades son el ámbito donde las cosas ocurren. Allí se encuentran los fenómenos de exclusión social, de pobreza, los conflictos, la violencia. Pero también se desarrollan allí la cultura, la educación, los procesos de integración social, las redes. El capital social de una comunidad se acumula fundamentalmente en los entornos urbanos.

Hasta mediados de los ochenta nadie se fijaba demasiado en lo que hacían los gobiernos locales. La atención estaba centrada en las políticas nacionales, en lo que hacían y definían los gobiernos nacionales; y en alguna medida los gobiernos provinciales, en ciertos países teóricamente federales como el nuestro. Pero no se le prestaba demasiada atención a los Intendentes y presidentes de comuna, que en todo caso se ocupaban de cuestiones consideradas menores, administrar, prestar algunos servicios y no mucho más que eso. Sin embargo, el fenómeno de la globalización, pudo acercar experiencias a nivel internacional de ciudades que rompieron ese paradigma y se plantearon la posibilidad de generar un camino inverso de desarrollo, desde abajo hacia arriba. Desde el núcleo o el ámbito de gobierno de menor escala, el más cercano al ciudadano, al territorio, a las empresas, a la industria; aquel que tiene mayor capacidad de interpretar la realidad y de articular propuestas, soluciones y estrategias innovadoras.

Experiencias como las de Barcelona o Bilbao en España, generaron toda una escuela de desarrollo de políticas urbanas, así como Chicago o San Francisco en Estados Unidos. Más cerca, en nuestra región, fueron pioneras ciudades como Curitiba, Porto Alegre, Belo Horizonte en Brasil, o Montevideo en Uruguay que a fines de los ochenta comenzó un proceso de renovación importante con el Frente Amplio. También Rosario por aquellos años, se suma a esa corriente de gobiernos locales innovadores que entienden a la ciudad como un verdadero motor de crecimiento, desarrollo y fundamentalmente de construcción de ciudadanía.

Desde ese momento, los gobiernos locales empezaron a superar una visión anticuada de la administración y la planificación de ciudades. Una concepción normativa, donde los gobiernos en todo caso, los mejores gobiernos locales, se ocupaban de hacer buenas normas, fijando límites a la urbanización, estableciendo alturas, definiendo trazados de calles y avenidas, algunas reglamentaciones básicas. A eso se limitaban los gobiernos locales en términos de planificación y de desarrollo urbano.

Pero de la mano de estas ciudades pioneras, empezó a surgir la idea de una planificación más integral y proactiva, con un rol protagónico del gobierno local, liderando procesos de cambio y de transformación. Y así es como aparece la planificación estratégica, una metodología más flexible, más abierta, más participativa, de articulación, de consenso con los actores de una ciudad, con la sociedad civil, con el sector privado y con otros actores institucionales.

Esta nueva herramienta es la que permite vincular las distintas dimensiones que conviven en una misma ciudad. Cuando decimos Santa Fe, Rosario o Córdoba pensamos en una ciudad física, la ciudad de los edificios, de los barrios, de las calles, de las veredas, de las plazas, del paisaje. Pero también allí hay una ciudad que habita, una ciudad humana, una ciudad social, integrada por las personas, por los ciudadanos, con sus historias y sus características. Una ciudad hecha de lazos, de vínculos familiares, de afinidad, de vecindad, por organizaciones que se constituyen en espacios donde las personas comparten determinados intereses y actividades. Y también hay una ciudad económica, la ciudad de las infraestructuras productivas, de las empresas, de los comercios, de las industrias, de las zonas rurales periurbanas. Allí donde se desarrolla la actividad económica se genera riqueza, se generan empleos, lo que finalmente dinamiza y moviliza la vida de una ciudad.

Estos tres estratos de una ciudad conviven e interactúan entre sí. Muchas veces nosotros tenemos una mirada parcial y nos enfocamos en las cuestiones físicas, en las cuestiones sociales o en las cuestiones económicas, olvidando que estas tres dimensiones están en permanente interacción.

Esta mirada integral es fundamental a la hora pensar la ciudad, de analizarla y de proyectarla hacia el futuro. Cuando la economía funciona mal, se deterioran las condiciones sociales y se degrada la ciudad física. Cuando la economía avanza, la sociedad vive mejor y el espacio urbano evoluciona. Cuando tenemos una sociedad fragmentada por la exclusión social, eso también impacta negativamente en la economía y en el continente físico de la ciudad. Cuando los lazos sociales se fortalecen y hay mayor equidad distributiva, la economía avanza y el espacio urbano se desarrolla positivamente. Y así sucede, con todas las posibles combinaciones de estos factores. De este modo, desde la planificación estratégica, pensar la ciudad significa, por lo menos, pensarla en estos tres planos.

Esta es la visión que inspira nuestro trabajo y nuestro compromiso desde hace más de veinte años en Rosario y otros siete en la Provincia de Santa Fe. Quienes creemos que con valores progresistas se siembran las condiciones para el cambio, reconocemos claramente en el compromiso activo de los actores sociales (ciudadanos, gobiernos locales, empresarios, instituciones de la sociedad civil) la posibilidad del diálogo y la concertación de intereses que permitan transformar la realidad.

El gesto de un líder

miguel_lifschitz_prespectivablog_San_Martin_7El 17 de agosto conmemoramos un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín. Líder político y militar excepcional, su figura tal vez sea la del prócer más completo de la historia argentina.

No sólo fue un estratega genial, cuya hazaña de cruzar la Cordillera de los Andes liberando a Chile y Perú es una de las epopeyas más destacadas en la historia de la humanidad. Fue además un gran gobernante, cuando tuvo la responsabilidad de ejercer el gobierno de Cuyo, demostrando su gran capacidad para organizar la comunidad, promover la economía, la agricultura, la industria, y desarrollar la educación. Y supo hacer esto, al tiempo que organizaba el ejército libertador, el más importante que se haya visto hasta ese momento en el Virreinato del Río de la Plata.

Como persona, el Libertador dejó la huella de un hombre íntegro, con convicciones morales y un comportamiento ético que ha sido ejemplo para las generaciones que lo sucedieron. Sus anécdotas de padre y abuelo, sus preceptos y máximas nos siguen emocionando y, con el correr de los años, permanecen como un modelo de vida que aún hoy nos inspira.

San Martín fue también un gran político, que entendía el juego de fuerzas e intereses que pugnaban en su tiempo, así como la realidad territorial del Virreinato, las provincias y la metrópolis.

De todos sus momentos, sus etapas y sus actos, aun considerando sus triunfos en la batalla y los momentos de mayor gloria, creo que el gesto que lo muestra cabalmente, el que expresa toda su grandeza y su profundidad de convicciones, es su renuncia en Guayaquil. En ese momento, estando en la cima de su poder militar y político, San Martín decide dar un paso al costado de manera voluntaria ante el general Bolívar, para dejarle a él la tarea de completar la independencia de América. En esa decisión queda plasmada su visión del poder, no como un fin en sí mismo, sino como un medio para una meta superior. Fue así que supo ceder su lugar cuando vio que de este gesto dependía la liberación de América. Este sigue siendo un ejemplo de enorme fuerza, que se transmite a través de los años, y debiera ser una guía permanente para quienes tenemos responsabilidades importantes en el gobierno y la vida pública del país. El poder es un instrumento, una herramienta para lograr los mejores objetivos para el futuro de un pueblo, y de ninguna manera debe convertirse en una meta en sí mismo.

Un político ejemplar

miguel_lifschitz_perspectivablog_Alfredo_PalaciosEl 10 de agosto de 1880 nacía Alfredo Palacios.

Abogado.

Fue el primer diputado socialista de América Latina, y luego también Senador.

Es autor de la primera ley contra la trata de personas en el mundo.

En conmemoración de la sanción de la Ley Palacios, se estableció el 23 de septiembre como “Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres y Niñas/Niños”.

Fue uno de los principales promotores de la Reforma Universitaria de 1918, por lo que el Congreso de Estudiantes Latinoamericanos lo nombró “Maestro de América”.

Como Convencional Constituyente fue uno de los más destacados impulsores del Artículo 14 bis, emblemático decálogo de los derechos sociales garantizados por nuestra Constitución.

Con una mirada humanista y moderna, escribió sobre los eslabones más débiles de nuestra estructura social en obras como El nuevo derecho, Esteban Echeverría: albacea del pensamiento de Mayo, La miseria, y El dolor argentino.

Creó la cátedra de Legislación del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Buenos Aires.
Fue decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y rector de la Universidad de La Plata.

Luchó contra la explotación sexual y en favor de la equiparación de derechos civiles y políticos de las mujeres, con el reclamo del voto femenino a la cabeza.

Presentó más de ochenta iniciativas legislativas hasta 1965, año de su muerte, como la ley de trabajo femenino, el estatuto docente, el derecho al pago en moneda (en lugar de vales), y la ley de la silla para los empleados de comercio.

En la puerta de su domicilio, uns placa rezaba: “Dr. Alfredo Lorenzo Palacios. Atiende gratis a los pobres”.

Otra manera de ser un abogado exitoso.